Ajedrez de Estilo

Noticias de ajedrez – Argentina y del mundo

Magnus Carlsen

Magnus Carlsen

Oslo es el ansiolítico de las celebrities. Una ciudad en la que el noruego más famoso del mundo, elegido como una de las 100 personalidades más influyentes por la revista Time, pasa inadvertido en su propio edificio. La recepcionista de este bloque de oficinas, situado a pocos metros del Palacio Real, no conoce a Magnus Carlsen (Tønsberg, 1990). Me pide que le indique en qué empresa trabaja. Cuando le digo que la entrevista es en Play Magnus, muestra una sonrisa de escayola y señala el ascensor. Planta 6.

El encuentro con el campeón mundial de ajedrez no es en un tiempo muerto de un torneo ni en un acto publicitario, sino en su empresa. Algo excepcional. Un escenario que exige distinguir entre dos Magnus que a menudo se solapan: el hombre (prácticamente desconocido) y la marca (global y millonaria). Hielo y fuego. El primero es celoso de su vida privada, víctima de acoso escolar en su niñez y un genio que prepara la cita de noviembre, en la que defenderá su título en Nueva York ante Serguéi Kariakin, la gran esperanza de Rusia para recuperar su hegemonía en el ajedrez. El noruego es el favorito. Las casas de apuestas solamente pagan su victoria final a 1,14 por euro apostado. El segundo Carlsen es una máquina de hacer dinero que ha despertado el interés de fondos de capital riesgo de Silicon Valley y Wall Street. Su empresa, Play Magnus, que se dedica a la promoción del ajedrez, está valorada en 15 millones de euros.

No ha llegado a la oficina. Uno de sus empleados me pide que espere en una sala de reuniones con una gran mesa de abedul. Carlsen hoy protagoniza videojuegos, sale en camisetas y desfila por palcos de estadios y pasarelas de moda. Entre su lista de patrocinadores hay una empresa tecnológica, un bufete de abogados y un banco de inversión. Todos quieren asociarse con la representación anatómica de la inteligencia. Incluso una línea aérea ofrece a sus clientes VIP la posibilidad de cenar con él.

Cuando por fin el campeón entra en la sala, exclama: «¿No hace mucho frío aquí?».Y se marcha en busca del termostato. Espero 10 minutos más. El hombre de hielo es friolero.

Carlsen es el Justin Bieber del ajedrez: precoz, rubio y de ceño fruncido, con un cociente intelectual de 186 (desconozco el de Bieber). Hablamos de la primera supernova desde los años 80 nacida en Occidente, cuando Karpov y Kaspárov convirtieron sus enfrentamientos en la rivalidad más longeva y caníbal de la historia del deporte. Un vikingo (por noruego y madridista) en mangas de camisa y con smartphone último modelo que a los 13 años era Gran Maestro -título vitalicio de la máxima excelencia ajedrecística- y a los 19, número 1 del mundo.

Durante toda la conversación se esfuerza en recalcar que su vida es normal, miente, y que él es normal, lo que tampoco es cierto. Detrás de esa pose de trivialidad hay una mente extraordinaria entrenada con muchas horas de estudio. «Es habitual que muchos ajedrecistas se aíslen ante un reto así, yo no quiero hacerlo», dice cuando le pregunto sobre la preparación de su duelo con Kariakin, que se resolverá al mejor de 12 partidas. -Y añade: «La soledad desgasta demasiado». El miedo al yo. Aquél que experimentó siendo un adolescente taciturno.

«Magnus era un chico sensible, que tuvo algunos problemas en el colegio. Le costó integrarse». Fue víctima de su propio universo, donde se sabía de memoria desde que tenía 4 años los 436 municipios de Noruega y las banderas y capitales de todos los países de la ONU. Alguien extraño a ojos de los otros niños que metabolizaron su asombro en crueldad. Esto me lo cuenta Simen Agdestein, su primer entrenador, con el que charlo en un café de la plaza principal de Drammen, una pequeña ciudad a 50 kilómetros de Oslo. Aquel episodio de bullying seguramente estimuló su búsqueda de un refugio en la paz guerrera de las 64 casillas del tablero.

Lea la entrevista completa en El Mundo

 

 


Share Our Posts

Share this post through social bookmarks.

  • Delicious
  • Digg
  • Newsvine
  • RSS
  • StumbleUpon
  • Technorati

Comments

Tell us what do you think.

There are no comments on this entry.

Trackbacks

Websites mentioned my entry.

There are no trackbacks on this entry

Add a Comment

Fill in the form and submit.

loading