Ajedrez de Estilo

Noticias de ajedrez – Argentina y del mundo

Participantes del torneo de AVRO (Holanda) 1938

Participantes del torneo de AVRO (Holanda) 1938

 

Tras el brillante desempeño de Capablanca en 1936 estaba claro que él era el desafiante idóneo del campeón mundial.

En esa época Capablanca era consciente de la importancia que tenía el trabajo en las aperturas a tan alto nivel y estaba dispuesto a prepararse al máximo.

Sin embargo el Congreso de la FIDE de agosto de 1937, contradiciendo la sugerencia de su propio Comité de nominar a Capablanca, eligió al checoeslovaco Salo Flohr.

Alekhine, que debía jugar aún el match revancha con Euwe, y recuperar el título, en respuesta a la decisión de la FIDE, escribió que había recibido la visita de Luis Piazzini: “el capitán del equipo argentino, para discutir las condiciones de un futuro match por el Campeonato Mundial. Argentina y Uruguay, juntos, desean organizar un match por el Campeonato del Mundo en 1939. Es comprensible que deseen que Capablanca juegue, pero no hay nada decidido aún…”

La decisión de la FIDE no significó gran cosa porque no tenía la fuerza actual y Alekhine, que recuperó el título en diciembre de 1937, siguió negociando por su cuenta.

“No ha habido probablemente ningún período en la historia del ajedrez con tantos proyectos de matches fallidos” comentó acertadamente el historiador Edward Winter.

No obstante, los méritos de Capablanca languidecieron poco después, en el torneo de Semmering Baden, jugado en septiembre de 1937, salió tercero empatado con Reshevsky, tras Keres y Fine, aunque superando a Flohr.

Para colmo 1938 fue el único año realmente malo de Capablanca, tras ganar un torneo en París, jugó el entonces torneo más fuerte de la historia, el  torneo patrocinado por la compañía radiofónica pública holandesa AVRO (Algemeene Vereeniging Radio Omroep), que comenzó el 6 de noviembre de 1938, en una Europa impregnada de ambiente pre-bélico.

Euwe, Alekhine, Flohr y Keres en AVRO 1938 Picture Post, 26 de noviembre de 1938
Euwe, Alekhine, Flohr y Keres en AVRO 1938
Foto Picture Post, 26 de noviembre de 1938

Botvinnik, Reshevsky, Fine y Landau en AVRO 1938 Picture Post, 26 de noviembre de 1938
Botvinnik, Reshevsky, Fine y Landau en AVRO 1938
Foto Picture Post, 26 de noviembre de 1938

 

Libro del torneo AVRO 1938
Libro del torneo AVRO 1938

Participaron los ocho mejores jugadores del momento, a doble vuelta: el campeón mundial Alekhine, los excampeones Capablanca y Euwe, el futuro campeón mundial Botvinnik, y los aspirantes al título Paul Keres, Reuben Fine, Samuel Reshevsky y el nominado retador por la FIDE, Flohr. Solo faltó Lasker, “debido a su falta de éxito en 1936 en Moscú y Nottingham”, comentó Botvinnik.

Los jóvenes Keres (22 años) y Fine (24 años) compartieron el primer lugar, con 8½ puntos sobre 14 posibles.

El periódico holandés De Telegraaf publicó crónicas diarias de Savielly Tartakower y realizó una amplia cobertura del certamen.

 

AVRO 1938 1ª ronda 6 nov 1938 De Telegraaf
AVRO 1938 1ª ronda 6 nov 1938
Foto De Telegraaf

Tartakower que realizó una larga entrevista a los vencedores que tituló “Dos estudiantes de matemáticas sobre sus éxitos”, Keres planeaba seguir con sus estudios de matemáticas, le restaban tres años, y luego dudaba entre enseñar o hacer un doctorado; a Fine solo le faltaban seis meses para finalizar sus estudios, tenía claro que no se dedicaría al ajedrez sino a la ciencia. Sin embargo los matemáticos tuvieron otro destino, Keres se dedicó al ajedrez, lo que fue un gran acierto, los ajedrecistas le estamos inmensamente agradecidos, y Fine a la Psicología; el 4 de septiembre de 1972 Gilbert Can escribió en Time sobre esa decisión: “…el resultado fue una pérdida para el ajedrez y unas tablas, como mucho, para el psicoanálisis”.

AVRO 1938 Chess Review, enero de 1939
AVRO 1938
Foto Chess Review, enero de 1939

Para Capablanca, que cumplió 50 años durante el torneo, fue el único fracaso de su carrera, hizo 6 puntos, salió 7º, por única vez en su carrera no llegó al 50%; Alekhine que solo hizo el 50%, superó por primera y única vez a Capablanca en un torneo.

Al finalizar el torneo Alekhine acordó disputar un match por el título con Botvinnik, ese fue otro más de los tantos matches frustrados.

El mal desempeño de Capablanca no fue tanto por la caída de su nivel de juego sino por la presión alta que sufrió durante todo el torneo, tampoco ayudó que las 14 rondas del torneo se jugaran cambiando de ciudad cada vez.

Botvinnik escribió en Achieving the Aim: “¡Nos enviaron por todo el país! Antes de comenzar la ronda, en lugar de almorzar, estábamos dos horas viajando en tren. Jugamos hambrientos. Especialmente los jugadores mayores de edad – Capablanca y Alekhine – no soportaron el esfuerzo. De regreso a Ámsterdam solamente nos ofrecían a los participantes unos sándwiches en el tren…”

Reuben Fine dijo que eso fue “una coartada”, porque “Las distancias en los Países Bajos son tan cortas que en comparación con cualquier metrópoli del mundo se podían considerar de la categoría del tráfico suburbano”, pero Alekhine dijo que nunca más volvería a jugar bajo tales condiciones.

En una entrevista a El Gráfico de Buenos Aires, tras la Olimpiada de 1939, Capablanca dio más importancia a la otra razón, que poco más de dos años después, se llevó su vida.

Dijo: “En el torneo AVRO jugué en condiciones físicas absolutamente anormales. Aunque no estoy al tanto de la bibliografía ajedrecística, planteé bien todas mis partidas por la sencilla razón de que tengo criterio. Pero transcurridas las tres primeras horas de juego, sentía mi cabeza hecha un bombo. Me era imposible reflexionar ni coordinar ideas… A pesar del frío cortante que partía del noviembre holandés yo hundía mi cabeza congestionada en agua helada para despejarme, bien que sin resultado… Así, como un autómata después de la tercera hora, disputé el torneo de AVRO…”

Comentó que en condiciones normales hubiera ganado las dos partidas a Fine, con Alekhine debió ganar una (la otra la perdió en su cumpleaños) y una contra Keres.

Los primeros médicos a los que recurrió no estuvieron acertados, y solo después, otros médicos descubrieron que la presión arterial alta era la causa de su malestar.

Lea el artículo completo aquí

 


Share Our Posts

Share this post through social bookmarks.

  • Delicious
  • Digg
  • Newsvine
  • RSS
  • StumbleUpon
  • Technorati

Comments

Tell us what do you think.

There are no comments on this entry.

Trackbacks

Websites mentioned my entry.

There are no trackbacks on this entry

Add a Comment

Fill in the form and submit.

loading